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Calificado por los expertos como uno de los mejores vinos relación calidad/precio. Vino con excelente crianza en barrica de roble americano, elaborado con uvas seleccionadas de las Viñas de Ainzón, es reconocido mundialmente por su calidad que año tras año sorprende a propios y extraños.
Premiado nacional e internacionalmente es un vino valorado por todo aquel que lo prueba, además gracias a su competitivo precio y su amplio espectro de maridaje puede servirse en cualquier situación con toda tranquilidad.
VARIEDADES:
Garnacha, Tempranillo, y Cabernet Sauvignon.
CRIANZA:
- 10 meses en barricas de roble americano, y posterior reposo en botellas en condiciones adecuadas de humedad y temperatura.
CATA:
- Color rojo cereza con ribetes violáceos en capa fina. Aroma intenso, frutos maduros, tostados y notas de coco y vainilla. En boca resulta equilibrado glicérico y persistente.
Premios:
Bacchus Plata 2002
Zarcillo Plata 2001
Plata 2.001, feria International Wine Challenge 2.001 de Londres
6 Unidades por Caja.
Maridaje del Vino Tinto Crianza, recomendado para:
Aperitivos:
Embutidos y Fiambres:
Tostadas y Bocadillos:
Pastas con Salsa:
Lasaña Canelones :
Paella:
Pescado Azul:
Pescado con Salsa:
Pescado a la Plancha:
Bacalao:
Alcachofas:
habas a la Catalana:
Fabada:
Legumbres:
Caracoles:
Carnes a la Brasa:
Pollo:
Conejo:
Filete:
Entrecot:
Caza:
Calllos y Criadillas:
Aves:
Quesos Secos:
Queso Azul:
Queso de Cabra:
Frutos Secos:
Fruta del Tiempo:
VINO CRIANZA (Descipción General)
En el vino crianza , los matices aromáticos son más complejos. Los aromas primarios desaparecen, aunque en muchos casos se sigue apreciando la fruta de su origen; es decir, el vino crianza es un vino más maduro.
Se puede casar con platos más complejos y elaborados, así como con salsas que desplieguen un abanico aromático más intenso. Se entra en el reino de la cocina de cuchara. Las legumbres guisadas con alguna verdura , el cordero asado o un plato de caza son buenos compañeros de faena para un vino crianza.
En general , el vino crianza desarrolla toda su elegancia ante la presencia de platos que exigen una confrontación.
El buen vino crianza , debe tener una cierta estructura, una buena intensidad de color y una serie de componentes que se perciben mejor en la boca. Estos son los pilares básicos sobre los que se apoya un vino hecho para aguantar largos años de vida. También es importante que tenga taninos notorios, un buen nivel de acidez y, evidentemente, alcohol. La proporción de estos tres componentes ha de ser más bien alta y , por tanto, se tienen que dejar notar, pero siempre de un modo equilibrado.
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